Los halcones toman posiciones en el nido del Banco Central Europeo. Con la inflación escalando en agosto una décima hasta el 2,1%, y los tipos de interés en el 2%, el sector más contrario a las rebajas del precio del dinero ha dicho basta. Y el mercado les sigue la corriente: los futuros conceden solo un 1% de posibilidades a que Fráncfort recorte los tipos en su reunión del 11 de septiembre. Y no ven ninguna bajada a corto o medio plazo. Un cambio de tendencia frente a lo que ocurría hace algunas semanas, cuando todavía se anticipaba que los tipos podrían estabilizarse un escalón más abajo, en el 1,75%.
Por el contenido de sus habituales apariciones públicas, la alemana Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, bien podría considerarse el portavoz de ese ala más ortodoxa: en una entrevista a Reuters publicada este martes recalca que la política monetaria actual es “moderadamente expansiva”, y por lo tanto, no ve motivos para reanudar las rebajas de tipos. Todo lo contrario: “Un mundo más fragmentado, con una oferta global menos elástica, un mayor gasto fiscal y sociedades envejecidas, es un mundo con mayor inflación”, señaló. “Por lo tanto, creo que el momento en que los bancos centrales de todo el mundo vuelvan a subir los tipos de interés podría llegar antes de lo que muchos creen”.






