Este domingo las ramas de uno de los ficus centenarios de la plaza de San Pedro, en el centro de Sevilla, se desplomaron por efecto del estrés térmico, de acuerdo con el diagnóstico de los técnicos municipales. Esa misma exposición continuada a las altas temperaturas es la que provocó, también según las explicaciones del Ayuntamiento hispalense, la caída de otra rama de un platanero en la Alameda de Hércules, siete días antes -el lunes 18-, causando lesiones a dos personas. Aunque desde el consistorio aseguran que este fenómeno es imprevisible, expertos y grupos ecologistas consideran estos últimos incidentes un ejemplo más de la falta de una planificación y de una gestión seria y eficiente por parte del ejecutivo local de la ecología urbana y, en concreto, de los 228.000 árboles censados en la capital andaluza.
El Servicio de Parques y Jardines del @Ayto_Sevilla interviene por la caída de una rama de ficus en una zona previamente acotada dentro de la Plaza de San Pedro. No hay personas afectadas.
El tráfico no se ha visto afectado.
La caída se debe al fenómeno Summer Branch Drop… pic.twitter.com/bfzSkSLAx1
“No hay un seguimiento real. No hay un compromiso con la jardinería urbana”, resume las críticas Jesús Cuenca, biólogo y experto en mantenimiento de jardines públicos, Jesús Cuenca. Aunque el Ayuntamiento hispalense defiende que el estrés térmico o summer branch drop –el fenómeno que se produce cuando las temperaturas superan o caen por debajo de su rango óptimo, alterando sus procesos fisiológicos y causando daños en los árboles como hojas amarronadas o caídas, ramas secas e incluso su muerte- “es impredecible” y los técnicos no pueden anticiparse a sus consecuencias, el propio consistorio anunció el pasado mes de junio que el objetivo del Programa de Revisiones de Verano era actuar de manera preventiva para anticiparse a las situaciones de riesgo que podían derivarse de las condiciones climáticas extremas del verano, en especial en árboles de gran porte. Este plan estival, que se extenderá hasta octubre, contemplaba la revisión de un total de 15.000 ejemplares.






