Se anunció en 2023 como el gran cambio de paradigma en el Sistema Andaluz de Salud (SAS) para dotar de mayor agilidad y eficiencia la contratación pública y, sobre todo, para acabar con unas listas de espera desbordadas. El Gobierno que preside el popular Juan Manuel Moreno, comunicó entonces la puesta en marcha de dos contratos marco por valor de 734 millones de euros para concertar con la sanidad privada operaciones quirúrgicas, consultas y pruebas diagnósticas, pero un recurso presentado por una empresa ha tenido paralizado ese procedimiento hasta el pasado mes de junio, cuando la Junta sacó a licitación una parte de ese macrocontrato, que entrará en vigor a mediados de septiembre, según confirman a este diario fuentes de la Consejería de Salud, después de que se hayan resuelto las alegaciones interpuestas.
En menos de un mes, 38 empresas privadas -de las 53 que concurrieron al procedimiento de licitación- realizarán procedimientos quirúrgicos que tendrán por objeto atender a las especialidades que acumulan más demora, como las de traumatología o patologías oncológicas. Los conciertos alcanzarán los 231 millones de euros y tendrán una duración inicial de dos años, prorrogables a otros dos, con lo que su importe máximo se sitúa en los 533 millones de euros.






