La fábrica Cervezas DouGall’s, ubicada en Liérganes (2.400 habitantes, Cantabria), lleva a gala que trabaja sin apenas generar residuos, a la vez que apoya a los ganaderos e impulsa la economía circular en el pueblo. Andrew DouGall, su fundador, cuenta que cada semana le entrega hasta cuatro toneladas de bagazo ―las cáscaras ricas en fibra y proteína que sobran de mezclar con agua la cebada― a los vecinos para que alimenten a las vacas y los caballos. La levadura la donan a la fábrica de quesos La Pasiega de Peña Pelada, donde la utilizan para bañar en ella la torta pasiega, una variedad tipo crema. Finalmente, los residuos del lúpulo, que le da amargura y sabor a la cerveza, los convierten en compost para la huerta propia de la cervecera.

Este artículo forma parte del especial El banquete del desperdicio realizado por la 39ª promoción de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS.

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