Un grupo de artistas, mediadoras culturales, ganaderos y vecinos de A Ulloa se unen en un proyecto que defiende el entorno natural frente a los intentos de la macrocelulosa por establecerse en la zona
Un queso contiene leche, sal, cuajo y fermentos. Pero un queso también contiene historias: las de los animales que produjeron la leche para elaborarlo, las del terreno donde pastaron y las de las personas que le dieron forma y lo cuidaron hasta que maduró y estuvo listo para comer. El proyecto Os contos do leite (Los cuentos de la leche) nace en la comarca de A Ulloa, en Lugo, fruto de la colaboración entre un colectivo de artistas, dos mediadoras culturales y varios vecinos de la zona.
Lo hace en el marco de las protestas que han tenido lugar en los últimos meses en Galicia contra la empresa Altri, que planea instalar una planta de celulosa y fibras textiles en el municipio de Palas de Rei, lo que impactaría gravemente sobre el ecosistema de este territorio. Y se ha materializado en la producción de un queso de Arzúa, típico de la región, que declara orgulloso que “no es una isla”, porque su existencia está directamente vinculada a los pastos, los animales y las personas del lugar en el que se produce. Un lugar que, desde que se anunciaron las intenciones de Altri, vive bajo amenaza.






