En el barrio de Tetuán (Madrid) existe un banco de alimentos distinto a los otros 54 que hay en España. Econosolidario se parece más a un supermercado porque allí las personas pueden elegir los productos que se llevan a casa. En los estantes hay leche en polvo, alubias cocidas, queso crema, comida para bebé e incluso para celiacos. También hay galletas que no se consumieron en las cafeterías del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas y paquetes de azúcar que sobraron en las de la estación de Atocha. La mayoría de los productos se compran con el dinero de la Fundación Alberto y Elena Cortina (Fayec) y el resto son donaciones gestionadas por empresas que se dedican a combatir el desperdicio alimentario.

A Cortina y a su primo Alberto Alcocer se les conoce popularmente como los Albertos por su parentesco familiar y trayectoria empresarial en España. Ambos formaron parte de la jet set de los noventa. En los últimos años, Cortina y su esposa han impulsado proyectos sociales como un modelo de supermercado que lleva funcionando más de una década. Entre los largos y angostos pasillos de Econosolidario, atestados de alimentos, alrededor de 7.000 beneficiarios hacen la compra cada mes a través de un sistema de puntos pionero.