Aisha, de 7 años, ya se ha cansado de las vacaciones de verano y cuenta los días para regresar al colegio. “Tengo muchas ganas de ver a mis amigos”, dice la niña. Su madre, Alejandra Suárez, también está ansiosa por que vuelva a clases y que su hijo menor, Alejandro, de 10 meses, al fin pueda ingresar a la guardería la próxima semana. Desde que nació el pequeño, Alejandra se tuvo que quedar en casa a tiempo completo porque no tenía quien lo cuidara, pero ahora, como su hija, tacha en el calendario lo que queda para volver al trabajo. “Claro que sí, ya me toca”, dice la madre con el tono de voz meloso con el que se le habla a los bebés. A ninguna le faltan las ganas de volver a la rutina, pero hay un detalle que les preocupa: ni Aisha ni Alejandro tienen aún mochila, y en el caso de la niña, tampoco el resto de material escolar necesario para comenzar el curso. Con mucha suerte, recibirán todo lo que no pueden pagar a través de la Asociación Vecinal Somos Red Entrepozo VK, de la que son miembros desde hace varios años.

Somos Red Entrepozo VK nació durante la pandemia para ayudar a los hogares del barrio El Pozo del Tío Raimundo, en el distrito Puente de Vallecas, que no tenían recursos, por ejemplo, para hacer la compra. Desde entonces, cientos de familias han entrado y salido, y actualmente son 60 las que integran esta iniciativa barrial en la que los beneficiarios son también los voluntarios que recogen, organizan y reparten las donaciones que les llegan de empresas, particulares y todo el que quiera dar algo para hacerles la vida más fácil.