En la era de las redes sociales, cada paso en falso puede tener consecuencias laborales. Lo que empieza con un reel en Instagram bailando en una boda o un trend en TikTok en la playa haciendo deporte puede acabar justificando un despido. Especialmente cuando el trabajador está de baja médica. Los empleados deben andarse con ojo. Subir un contenido a internet haciendo actividades incompatibles con su baja médica puede interpretarse como un engaño o una conducta desleal hacia la empresa. Y los tribunales, en muchos casos, respaldan esa postura.

Ahora bien, estar de baja no siempre significa tener que estar en casa guardando reposo. “No existe (ni puede existir) un listado cerrado que establezca que las personas de baja tengan que estar a las diez de la noche en casa, que no puedan ir de bares o a la playa”, señala Guillermo Barrios, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos y of counsel de Labormatters Abogados. La razón, subraya el experto, es que cada situación es distinta y, en función del estado de salud del empleado, ciertas actividades pueden ser más o menos compatibles con su incapacidad laboral y su recuperación médica.

El despido de los trabajadores solo estará justificado “si las actividades que llevan a cabo ponen en riesgo su mejora o evidencian que ya están recuperados para volver a su puesto de trabajo”, afirma Francisco Trujillo Pons, profesor titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universitat Jaume I y of counsel de Laborea Abogados. Pero no basta con enseñar el vídeo al juez. “Actividades como pasear al perro o acudir a concentraciones moteras durante una baja médica no justifican por sí solas un despido disciplinario si no existen pruebas de simulación de enfermedad o perjuicio para la recuperación”, añade.