Se acumulan las sentencias a favor de los consumidores que firmaron hipotecas que esconden pufos. Sin embargo, parece que las entidades financieras permanecen impasibles al tsunami de fallos en su contra y no mueven ficha para corregir la situación. Así lo refleja una nueva sentencia del Tribunal Supremo, fechada el 25 de julio, donde tira de las orejas a la banca por esta pasividad y condena a CaixaBank a pagar las costas de un juicio por cláusulas abusivas, a pesar de que la financiera se allanó a favor del cliente y aceptó devolver lo cobrado de más.

El Alto Tribunal insiste en lo que dijo hace un año: la banca debe corregir sus contratos hipotecarios. Esto implica eliminar cláusulas poco claras o que, siendo especialmente gravosas, no estén bien informadas.

La Sala afea que las entidades persistan en la práctica de obligar a los clientes a acudir a juicio y luego doblen la rodilla. La condena en costas es inevitable incluso, y aquí radica la clave del asunto, cuando la parte demandada da la razón al demandante pero ya en sede judicial, y sin embargo se resiste a devolver lo cobrado de más en las reuniones previas al juicio, forzando el pleito.

La Sala recuerda que los jueces se han pronunciado en centenares de ocasiones sobre este asunto. De hecho, en 2025 ya hay, al menos, más de 6.000 sentencias a favor de los consumidores, según refleja la bases de datos especializada en documentos judiciales LaLeyDigital.