El Ayuntamiento de Barcelona ha ampliado a toda la ciudad y durante las 24 horas del día la prohibición de promover y organizar ‘rutas de alcohol’ entre establecimientos de pública concurrencia con el objetivo de garantizar la convivencia ciudadana, el descanso vecinal y la salud pública. Según ha informado este miércoles el consistorio barcelonés, este decreto tendrá una vigencia de cuatro años a contar desde su entrada en vigor. Para ello, se ha aprobado inicialmente un decreto, firmado por el alcalde y que inicia un período de veinte días de información pública, que prohíbe organizar, vender o realizar circuitos o itinerarios por diversos establecimientos de pública concurrencia o locales de ocio de la ciudad.

La actividad, conocida como pub crawling, es una forma de negocio, en el ámbito del ocio, que consiste en promocionar el consumo de alcohol a través de un recorrido por una serie de establecimientos adheridos a una oferta de precios.

El nuevo texto también prohíbe la difusión publicitaria por cualquier medio de las actividades relacionadas con este negocio. Hasta ahora, la actividad de las rutas organizadas para el consumo de alcohol estaba restringida sólo en los distritos de Ciutat Vella -desde 2012- y del Eixample -desde el 1 de junio de este año-. Los decretos establecían la prohibición que protegía especialmente el horario nocturno, de las 19.00 a las 7.00 horas.