A Quique Llopis, uno de los mejores vallistas del mundo, no le gusta sonreír. Es un chico serio que se dedica a entrenar duro y a competir muy bien. Ya es subcampeón de Europa en los 110 metros vallas y fue cuarto en los Juegos de París. Ni ahí derrochó las sonrisas. Tampoco en Tarragona, donde cerró un buen Campeonato de España con una victoria y una marca extraordinaria (12,98s) que quedó i...

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nvalidada para los récords por un viento excesivo (+2.3).

Habla el campeón:🗣️ Quique Llopis: "El nivel de las vallas está siendo una locura. Con los tiempos de semifinales, antes se ganaban medallas".#CEatletismo #AtletismoRTVE@atletismoRFEASíguelo en Teledeporte y @rtveplayhttps://t.co/IvF4q5zVjm pic.twitter.com/IbF2MEk2Bd

Llopis es de la generación de atletas españoles que se baten regularmente en los mítines de la Diamond League. Como Dani Arce, intratable en Tarragona en los 3.000m obstáculos, o Moha Attaoui, el Demonio de Tasmania que acelera y acelera y a todos descuelga. Lo hizo en la final de 800 y ni siquiera Mariano García pudo seguirle. Cuando acabó, al ver la cara de estupefacción de todo el mundo, se quedó extrañado. “A falta de 300m he metido un pequeño cambio. Todo el mundo me dice que he pegado un hachazo —hizo esos últimos 300 metros en 36,5s—, pero yo no he sentido que fuer así. Aún me quedaba un pequeño cambio”.