“Patronal, basta de tanta avaricia, no somos vuestros esclavos”. El lema aparece rotulado en el chaleco fosforito sin mangas que un trabajador del Transporte Interurbano de Baleares (TIB) lleva puesto durante la protesta que decenas de ellos realizaron este lunes en la terminal de llegadas del aeropuerto de Son Sant Joan de Palma. La concentración reivindicativa se trasladó hasta uno de los centros neurálgicos del transporte de pasajeros de Mallorca, donde los trabajadores de los autobuses informaron a los confundidos viajeros que acababan de aterrizar de lo que calificaron de jornadas abusivas de trabajo, a las que se suma una falta crónica de personal. Decenas de trabajadores, identificados con chalecos y silbatos, se manifestaron tras una pancarta en la que rezaba “Los trabajadores del TIB en lucha, por un convenio digno”.
El conflicto es la consecuencia de las infructuosas negociaciones que arrancaron el pasado mes de diciembre para renovar el convenio colectivo del sector, que afecta a alrededor de un millar de trabajadores en la comunidad. El Transporte Interurbano de Baleares es de titularidad pública, pero el Gobierno balear tiene subcontratada la explotación del servicio a ocho empresas privadas que desarrollan el servicio en cada una de las cuatro islas.






