Con la temporada alta a pleno rendimiento, los sindicatos UGT y Comisiones Obreras llamarán a la huelga a los trabajadores del sector de la hostelería de Baleares a partir del próximo 10 de julio después de romperse las negociaciones con las patronales para la renovación del convenio del sector en las islas, el que afecta a un mayor número de trabajadores en la comunidad, más de 180.000 personas.
El principal punto de fricción ha sido el porcentaje de subida salarial, que los sindicatos reclaman de un 16% en tres años, después de partir de un 17% en el inicio de las negociaciones en el mes de febrero. La patronal, conformada por las federaciones hoteleras de las cuatro islas y las asociaciones que engloban a bares, cafeterías, restaurantes y el sector del ocio nocturno, se han mantenido inamovibles en una subida del 11%, al considerar que los salarios ya estaban actualizados y que se habían pactado importantes subidas en los convenios anteriores.
Los hoteleros partían de una propuesta de subida del 8,5% al considerar que las subidas salariales pactadas anteriormente habían permitido a los trabajadores retener un 8,3% de su poder adquisitivo en la última década.
El secretario general de la federación de servicios, movilidad y consumo de UGT ha explicado en declaraciones a EL PAÍS que el lunes registrarán la convocatoria de huelga, a la que se sumará también Comisiones Obreras. La primera jornada de paros está prevista para el 10 de julio, continuando los días 18, 19, 25 y 31 y afectando a todos los hoteles, bares, restaurantes, cafeterías y discotecas de las islas. “Ha sido una tomadura de pelo. La patronal quiere que renunciemos a derechos que ya tenemos adquiridos, como los dos días libres, la jornada regular o el complemento para las incapacidades temporales, cosas que ya se consiguieron y que ahora quieren que perdamos” ha señalado.






