La mayor consulta de la historia elevada al Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas (TIJ) sobre la responsabilidad legal de los países en el cambio de clima tiene ya una respuesta. Este miércoles, sus 15 jueces han emitido, por unanimidad, una opinión consultiva que califica de “urgente y existencial” la amenaza generada por los daños climáticos, y subraya “la obligación de la cooperación internacional” para prevenir los daños infligidos al entorno y por ende a las personas.

Aunque el dictamen no es vinculante, indica que los estados firmantes de los diferentes acuerdos vigentes sobre el clima están obligados a tomar medidas para limitar las emisiones de CO₂ y contener así la subida de las temperaturas en 1,5 grados de la temperatura media del planeta. Recalca, a su vez, la necesidad de proteger el entorno para respetar los derechos humanos, e indica que los estados que no tomen todas estas medidas pueden estar violando el derecho internacional.

El presidente del tribunal, Iwasawa Yuji, ha recordado “los límites de esta opinión jurídica que nos ha sido solicitada, que esperamos que informe y guíe la búsqueda de una solución a la crisis del clima”. El dictamen supera las 500 páginas y, al señalar que un entorno sostenible “es un derecho humano”, puede aclarar la aplicación del derecho internacional en lo relativo al clima. De este modo, se allanaría el camino para que los países contaminantes rindan cuenta por los daños causados. Incluida la posibilidad de que los que han acudido al TIJ en busca de asesoría en esta ocasión regresen con otras demandas, o acudan a las cortes locales.