Ursula von der Leyen se sentía tan segura de superar la votación de este jueves en Estrasburgo de la moción de censura presentada por una parte de las fuerzas más ultras de la Eurocámara, que partió a Roma la víspera para participar en una conferencia sobre Ucrania. Tras asegurarse el no de los liberales y los socialdemócratas, la votación no ha tenido grandes sorpresas. Estos grupos afirman que, a cambio de su apoyo, la presidenta de la Comisión Europea se ha comprometido a mantener un fondo social en el próximo presupuesto plurianual. La moción ha sido rechazada por 360 votos, frente a solo 175 a favor de censurar a la jefa del Ejecutivo europeo y 18 abstenciones.
El resultado queda así muy lejos de la doble mayoría —dos tercios de los votos emitidos y un mínimo de 361 apoyos— requerida para que saliera adelante la moción, presentada por el eurodiputado rumano ultra Gheorge Piperea, que milita en el grupo Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). No obstante, buena parte de su propia formación se había desmarcado desde el principio de su propuesta: solo 39 de sus 78 miembros han votado sí a la censura de Von der Leyen, la mayoría decidió no acudir a la votación.
El origen de la moción es el llamado Pfizergate, que estalló en abril de 2021 y parte de la negativa de Von der Leyen a revelar los mensajes privados que intercambió con el jefe de la farmacéutica Pfizer, Albert Bourla, durante la negociación de las multimillonarias compras de vacunas anticovid. Von der Leyen ha rechazado las acusaciones de opacidad o supuesta corrupción.











