Nike da por fin un soplo de aire positivo a los inversores. La marca deportiva, que ha presentado sus resultados de cierre del ejercicio, aseguró que la caída de ventas, que ya dura más de un año, está comenzando a moderarse, lo que sugiere que las estrategias del consejero delegado, Elliott Hill están dando sus frutos. El grupo registró un beneficio neto de 3.219 millones de dólares (2.750 millones de euros) al cierre de su año fiscal, que concluyó el pasado mes de mayo.

Las acciones de Nike subieron hasta un 11 % en la sesión fuera de horario en Nueva York, después de que su optimismo en la presentación de resultados pusiera en valor los esfuerzos de recuperación de la compañía. La acción ha perdido un tercio de su valor en los últimos 12 meses. Otras rivales se benefician del buen tono de la estadounidense. Adidas sube un 3,5% en Frankfurt, Puma se anota un 3,6% y la londinense JD Sports avanza un 6,7%.

La marca de ropa deportiva prevé una caída de ventas de un solo dígito en el trimestre actual, un descenso menor de lo previsto por Wall Street, y que supone una mejora con respecto al trimestre anterior. Nike no emitió previsiones para su ejercicio fiscal completo debido a la dificultad de hacer estimaciones con el entorno de aranceles y la incertidumbre económica.