La huelga indefinida del metal de Cádiz se ha recrudecido este martes, justo cuando la previsión era que se desconvocase. La incertidumbre se ha adueñado de la situación después de que la madrugada del pasado lunes el sindicato mayoritario del sector, UGT, anunciase un preacuerdo con la patronal FEMCA que parecía estar estaba llamado a zanjar el conflicto. Lejos de eso, el lunes se saldó con movilizaciones y tres detenidos. Este martes, la tensión en las calles se ha recrudecido con los cortes de los principales accesos a la capital y en el Campo de Gibraltar, donde los trabajadores habían vuelto al tajo este pasado lunes, también se han registrado movilizaciones.
El día ha comenzado con importantes retenciones en los accesos de la capital y con colapsos en la entrada de La Línea de la Concepción, según ha denunciado su ayuntamiento. En Cádiz, la policía ha desplegado fuertes controles policiales en puntos como el acceso a la carretera industrial que da acceso a las instalaciones de Navantia Cádiz y las inmediaciones de los puentes de acceso a la ciudad, que han sufrido cortes intermitentes a primera hora. Además, la comisaría de Cádiz ha informado que grupos de manifestantes han arrojado a la calzada “objetos punzantes, clavos y pinchos metálicos, con la clara intención de dañar los neumáticos de los vehículos”. Además, las mismas fuentes han precisado que en las inmediaciones de los piquetes están lanzando tuercas, rodamientos y elementos metálicos contundentes que incrementan “el nivel de peligrosidad”.







