La ciudad de Cádiz se ha vuelto a despertar la mañana de este miércoles con olor a plástico quemado, ruido de escaramuzas en las calles y avenidas cortadas al tráfico. Hacía tres años y medio que no ocurría y el origen es el mismo que aquel noviembre de 2021: una huelga del metal. Los trabajadores 29.000 trabajadores de la industria, aglutinados en unas 5.600 empresas están llamados a un paro que se prolongará hasta este jueves y que tiene visos de convertirse en indefinido a partir del próximo lunes 23 de junio, si antes no se alcanza un acuerdo con la patronal.
“Es un día que nos han obligado”, ha explicado a primera hora Antonio Montoro, secretario general de UGT FICA Cádiz. Esa primera valoración, al alba, venía de una noche en la que ha comenzado la huelga sin incidentes en esos turnos. Pero nada más amanecer la situación se ha complicado sobremanera en el entorno de la bahía de Cádiz con cortes de carreteras y puentes y escaramuzas en las calles que han desembocado en cargas policiales. La Policía Nacional en Cádiz confirma que se han producido cargas en la barriada de Loreto y en la avenida principal de la ciudad. Además, ha habido varias identificaciones de huelguistas y se ha informado de cuatro detenciones.






