Inglaterra, con menos talento pero mucho más físico y oficio, acabó con España en los cuartos de final del Europeo sub 21. El equipo inglés supo competir mejor ante un combinado español que pagó muy caro una terrible puesta en escena. Los de Santi Denia recibieron dos goles en los primeros quince minutos de partido. Una falta de tensión que permitió a Inglaterra aprovechar las debilidades en la defensa y en la portería de su rival. España lo intentó, pero apenas creó ocasiones con el 1-2 en contra. Solo Javi Guerra, en una doble ocasión en el minuto 61, pudo igualar el choque. El meta Beadle realizó dos paradas de mucho mérito. El resto fue un ejercicio de impotencia ante un rival bien colocado atrás. Inglaterra incluso logró un tercer tanto en el descuento después de un error del meta Iturbe en su salida. No pudo ser y España dice adiós en los cuartos ante un rival, Inglaterra, que le tiene tomada la medida. Ya la derrotó en la final del pasado Europeo sub 21.

No fue consciente España de lo mucho que había en juego con un inicio bastante errático de partido. Si bien a los dos minutos el colegiado decretó un penalti a favor de los españoles que luego el VAR invalidó, la sensación que flotaba era la de que los de Santi Denia afrontaron el choque con cierta relajación. Un equipo lleno de buenos jugadores que, sin embargo, dejaron muchos espacios a los ingleses. A los 10 minutos, los fallos en cadena del sistema defensivo español provocaron que Inglaterra se adelantara en el marcador. Cinco minutos después fue Iturbe el que no acertó a rechazar un disparo del central Quansah y Elliot anotó el segundo tras su rechace. El defensa inglés recorrió mucho camino sin que fuera interceptado.