Una vaselina de Sergi Cabanas sobre la bocina logró el empate en el último cuarto para los españoles, que terminaron cayendo ante un recital en portería de Soma Vogel
La selección española de waterpolo no luchará por las medallas en las semifinales del Europeo de Belgrado tras caer en la tanda de penaltis ante Hungría (15-14) en un recital del portero Soma Vogel, que volvió a confirmar la maldición húngara sobre España en Europa: 18 de 18 victorias para los magiares. Ni siquiera una vaselina milagrosa de Sergi Cabanas sobre la bocina, que forzó los penaltis cuando el partido moría, bastó para evitar la eliminación de la vigente campeona continental y mundial, condenada a la pelea por el quinto puesto ya remolque todo el encuentro.
España y Hungría, empatadas a puntos en la main round—estilo liguilla—del nuevo formato, se jugaban la segunda plaza del grupo E y el pase a semifinales tras la clasificación de Serbia. Un enfrentamiento entre campeón y subcampeón del mundo, con el recuerdo aún reciente de la final del Mundial de Singapur de 2025, entonces con final feliz para los españoles (15-13). Esta vez, el desenlace fue cruel.
Hungría marcó el ritmo desde el inicio. Ganó los tres primeros sprints—el primero seguido por un minuto de silencio en homenaje de las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz—, se adelantó una y otra vez en el marcador y obligó a España a remar siempre a contracorriente. “Es un partido complicado después de haber vivido 10 días bajo estrés. El equipo, sinceramente, creo que desde la derrota con Serbia ha ido creciendo, sobre todo defensivamente”, aseguró David Martín antes del enfrentamiento.






