Uno de los programas estadounidenses más importantes en la lucha contra la malaria en África pende de un hilo y las consecuencias de su desaparición o debilitamiento serían catastróficas. Esta es la conclusión a la que ha llegado The Lancet, que ha publicado este viernes un estudio en el que calcula que si la Iniciativa Presidencial contra la Malaria (PMI, por sus siglas en inglés), que comenzó en 2005 con George W. Bush, continuara sin contratiempos y con su presupuesto completo, se evitarían 13 millones de casos de la enfermedad y se salvarían más de 104.000 vidas en 2025. Sin embargo, es poco probable que se cumplan estas expectativas por la suspensión de USAID, la agencia de Estados Unidos para el desarrollo, que dirigía y ejecutaba la mayoría de tareas de este programa. La situación podría incluso empeorar ante las previsiones de que la financiación del programa se reduzca drásticamente en 2026.

Peter Gething, uno de los autores del estudio y codirector del Malaria Atlas Project del Kids Research Institute Australia (Instituto de Investigación Infantil de Australia), explica que este estudio utilizó modelos matemáticos para evaluar el potencial del PMI para evitar casos y muertes por malaria. “Este trabajo”, comenta por correo electrónico, “tiene por objeto proporcionar pruebas objetivas que sirvan de apoyo a los responsables de la toma de decisiones en este momento de importante reconfiguración de la política de ayuda internacional”.