La OMS sostiene en su informe anual sobre la enfermedad infecciosa más letal del mundo que la suspensión de USAID y la disminución de presupuesto del Fondo Mundial amenazan los avances en prevención, diagnóstico, tratamiento e investigación

Los recortes de Donald Trump a los programas de salud global serán letales en la lucha contra la tuberculosis, la enfermedad infecciosa que más muertes causa en el mundo pero que sin embargo, es prevenible. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula, en las proyecciones publicadas en el Informe Global de Tuberculosis 2025 difundido este miércoles, que si no se reemplaza la financiación que aportaba el Gobierno de EE UU a USAID y al Fondo Mundial, dos millones de personas que no deberían morir prematuramente, fallecerán de aquí a 2035. Además, se producirían 10 millones de nuevos casos no previstos.

Para Tereza Kasaeva, directora del Departamento de VIH y Tuberculosis de la OMS, los recortes de 2025 suponen “un grave desafío”. “Es fundamental contar con un liderazgo político fuerte que impulse el aumento de las inversiones nacionales en los países con mayor carga [de tuberculosis]. Las decisiones que se tomen hoy determinarán si aceleramos el progreso o si nos conformamos con unos escasos avances”, ha asegurado en una rueda de prensa virtual este martes.