En medio del caos, más caos. Mientras el PSOE afronta una crisis sin precedentes tras el informe de la UCO que vincula a su ex número tres con la gestión de mordidas, las réplicas del terremoto que acecha al partido principal del Gobierno sacuden a Sumar. La corriente mayoritaria de Compromís decide el lunes si su diputada, Àgueda Micó, abandona el grupo que preside en el Congreso la vicepresidenta Yolanda Díaz. Pero el otro parlamentario de la coalición valencianista, Alberto Ibáñez, se resiste a pasar al mixto, lo que dejaría a un Compromís dividido con consecuencias también en su comunidad. En plena crisis, los dos diputados de Més per Mallorca y Chunta Aragonesista amagan con abandonar también el grupo, lo que dejaría aún más tocado a un espacio que forma parte del Gobierno, pero que acusa ya un desgaste en las urnas. El partido balear celebra esta tarde una Ejecutiva crucial para la decisión sobre la continuidad de Vicenç Vidal en el espacio de Díaz.
La batalla en el seno de Compromís está lejos de reconducirse. La negativa del grupo parlamentario plurinacional Sumar, con el que la formación se presentó a las elecciones generales de 2023, a citar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comisión de investigación sobre la dana en el Congreso desató una crisis sin precedentes en la coalición valenciana, en la que conviven los partidos Més (con mayor peso) Iniciativa y Verds-Equo.






