La reciente decisión de las bases de Més Compromís de salir del grupo Sumar tiene consecuencias logísticas y parlamentarias directas en el cambio de escaño de Àgueda Micó. La diputada del partido mayoritario en la coalición valencianista Compromís espera a otra reunión de su ejecutiva para formalizar el paso, que busca un gesto político frente a su electorado dentro de la Comunidad Valenciana, pero que supone a la vez nuevas condiciones dentro de la Cámara baja: sillón en el gallinero o abandono de las comisiones de las que formaba parte. El punto más doloroso para Micó es que dejará de ser portavoz de Sumar en la comisión de investigación sobre la dana del Congreso.

Fue precisamente la negativa de la formación de Yolanda Díaz a incluir a Pedro Sánchez en la lista de comparecientes en esa comisión el detonante de la crisis con Compromís. Y es muy probable que Micó se quede finalmente sin voz en las sesiones sobre la devastadora gota fría que dejó 228 víctimas mortales en Valencia.

En paralelo, el Grupo Mixto incrementará su número de miembros, que puede crecer aún más el próximo jueves, cuando Més per Mallorca se pronuncie también sobre su continuidad o no en la bancada de Sumar. A mayor número de diputados, menor tiempo de intervención desde la tribuna. “Y vamos ya justitos”, señalan al respecto fuentes del Grupo Mixto.