El grupo parlamentario de Sumar vive una semana intensa por la supuesta trama de amaño de obra pública y cobro de comisiones que golpea al PSOE, que ha provocado un efecto mariposa en la bancada de Yolanda Díaz. Este jueves, los militantes de Més per Mallorca han votado en asamblea si su diputado, Vicenç Vidal, abandonaba Sumar y se integraba en el Grupo Mixto. Pero el resultado ha sido de empate técnico, por lo que la decisión se ha aplazado sine dine, probablemente a después del verano.

El debate ha tenido lugar después de que la ejecutiva plantease a la militancia la posibilidad de ruptura por el estallido del caso caso Ábalos-Cerdán, una línea roja para la formación ecosoberanista, que pone el foco en la lucha contra la corrupción en Baleares y que pedía al socio minoritario salir del Gobierno tras el escándalo. El lunes, las bases de Més Compromís habían votado ya a favor de la ruptura, aunque en su caso había otro motivo añadido para ejecutar el movimiento: la negativa de Sumar a que Pedro Sánchez comparezca en la comisión de investigación de la dana del Congreso.

A las 19.00 de este jueves estaba convocada la asamblea de Més per Mallorca, que tras un intenso debate sobre el asunto han respondido a la siguiente cuestión: “Hoy, en 2025, ante la crisis de corrupción que afecta al PSOE y ante la negativa por parte de Sumar de aceptar nuestra demanda de salir del Gobierno de España, consideramos que es necesario valorar nuestra continuidad en el grupo parlamentario plurinacional de Sumar para seguir trabajando por la agenda democrática y social de las Islas Baleares”. Las bases han votado completamente divididas, con un resultado de empate técnico.