La Reserva Federal de Estados Unidos se dispone a prolongar este miércoles su pausa en las rebajas de tipos de interés a pesar de las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los miembros del comité de política monetaria del banco central actualizarán sus previsiones sobre el crecimiento de la economía, la inflación, la tasa de paro y los tipos de interés. Esa nueva hoja de ruta se apartará previsiblemente de los deseos de Trump, que reclama rebajas de tipos agresivas e inmediatas.

En marzo, la última vez que publicaron sus pronósticos, antes del mal llamado Día de la Liberación, los miembros de la Fed se inclinaban por dos recortes de 0,25 puntos hasta fin de año, hasta el nivel del 3,75%-4,00%. Desde entonces, la tarea del banco central no ha hecho más que complicarse. Los erráticos aranceles dictados por Trump amenazan con alimentar la inflación y frenar la economía, poniendo en riesgo el doble mandato de la Fed, estabilidad de precios y pleno empleo, como el comunicado posterior a la reunión de mayo del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) se encargó de subrayar.

Con su presidente, Jerome Powell, a la cabeza, la mayoría de los miembros del FOMC han señalado en público que necesitan tener una mayor claridad sobre cuáles son los efectos de la política económica y comercial de Trump (en realidad, para empezar, necesitan aclararse sobre cuál es su política) antes de variar el rumbo de la política monetaria, que estaba completando un exitoso aterrizaje suave: controlar los precios sin provocar un brusco aumento del paro ni, mucho menos, una recesión.