“¿Qué por qué le llaman ‘El Puto Ken’? Yo te lo cuento. Porque el tío puede hacerte sufrir a lo grande. Por ejemplo, cuando le propuse abrir este restaurante, me dijo, ‘me lo pienso’. Un mes después, seguía pensándoselo. En aquel momento lo entendí todo y pensé: ‘Puto Ken". Son palabras entre risas de Sergi Villaubí (Barcelona, 1989) un empresario catalán especializado en comunicación digital que se ha liado la manta a la cabeza para montar con el chef japonés Ken Umehara (Tokyo, 1974), más conocido como ‘El Puto Ken’, un local de hamburguesas japonesas, la Fry House (Carrer de la Unió, 13, Barcelona).
El propio Ken reconoce que se lo pensó mucho antes de dar el sí a Villaubí. “Sergi no miente”, dice riendo. “Sé que le hice sufrir un poco. Mira que es un tipo tranquilo, pero fui capaz de ponerle nervioso incluso a él. He trabajado mucho en solitario y me cuesta tomar este tipo de decisiones: dudo mucho. Necesito tiempo para darle vueltas a la cabeza”. Ken (o ‘El Puto Ken’) se hizo famoso por su pollo frito durante la pandemia y luego pasó por infinidad de fases combinando su faceta de ilustrador con la de cocinero. “El Puto Ken’ es mi nombre artístico. Es mi nombre de guerra, me lo he ganado. Aterricé en Barcelona hace 20 años y he trabajado en muchas cocinas y en el mundo del arte. Mi nombre significa para mí una especie de reconocimiento a todo ese curro”, dice Umehara.






