Las grabaciones intervenidas a Koldo García, exasesor del ministro José Luis Ábalos, no solo han revelado las actividades presuntamente corruptas de ambos y del secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, sino también detalles sobre las guerras internas dentro del partido y, en concreto, el enfrentamiento de ellos tres con Adriana Lastra, en especial desde que la vicesecretaria general del PSOE dejó la portavocía del grupo socialista en el Congreso, en septiembre de 2021, y se dedicó en exclusiva al trabajo en la sede socialista de Ferraz. Ese interés sobre el día a día de la vida orgánica del partido convirtió a Lastra en una potencial testigo en el corazón de la sede federal socialista muy incómoda para la presunta trama corrupta, como constata la conversación que mantuvieron García y Cerdán el 2 de febrero de 2022 y que se ha incorporado a la causa del Tribunal Supremo en la que se los investiga.
Las tensiones soterradas que refleja el diálogo concluyeron con la dimisión por sorpresa de Lastra como número dos del PSOE el 18 de julio de 2022, solo cinco meses después de la conversación recogida en la grabación. La actual delegada del Gobierno en Asturias, cargo que desempeña desde julio de 2024, justificó entonces en un comunicado que su dimisión se debía a los cambios que se habían producido en su vida personal ―estaba embarazada― que le exigían “tranquilidad y reposo”, motivo por el cual había estado de baja laboral. Lastra estuvo a punto de perder el bebé, recuerdan fuentes de entonces de la dirección federal del PSOE. Su sustituta fue María Jesús Montero, que compagina esa función con la vicepresidencia primera del Gobierno, el Ministerio de Hacienda -con el tiempo que le exigen los socios en negociaciones como los Presupuestos, que están prorrogados- y, desde principios de año, con la de secretaria general del PSOE de Andalucía, donde habrá elecciones autonómicas como tarde en junio del próximo año.







