La desaparición de la verja de Gibraltar, una de las consecuencias más visibles que tendrá el acuerdo para el encaje de la colonia tras el brexit, marca un simbólico hito en la historia del que es considerado uno de los pasos fronterizos más pequeños del mundo.. EFE/A. Carrasco Ragel

Isabel Laguna I

La Línea de la Concepción (Cádiz), (EFE).- Alivio, alegría y tranquilidad son las palabras que más se han escuchado en la Verja de Gibraltar entre los trabajadores transfronterizos que a primeras horas de este jueves cruzaban, como cada mañana, el paso fronterizo para acudir a sus puestos de trabajo.

Peatones, patinetes, bicicletas, motos y coches han convertido en un hervidero, desde las 7:00 de la mañana, como cada día, este paso fronterizo llamado a desaparecer.

Un día después de que España, Reino Unido y la Unión Europea completaran casi cinco años de negociaciones y alcanzaran un histórico acuerdo por el que esta Verja desaparecerá, las dudas sobre cómo será el futuro planean también entre quienes la cruzan a diario.