España, Reino Unido, Bruselas y Gibraltar suspiran aliviadas. Tras casi tres años y medio de negociaciones y cuatro gobiernos británicos —tres conservadores y el actual laborista— de por medio, el último fleco del Brexit ha sido dado por resuelto con el “acuerdo político definitivo” sobre el Peñón alcanzado este miércoles en Bruselas. Un acuerdo que “beneficia a todos y traerá certeza legal y confianza para la gente y los negocios en la región”, como ha resaltado el comisario europeo Maros Sefcovic, responsable de las negociaciones por la parte europea. A falta de conocer la letra pequeña del acuerdo, estas son algunas de las claves de un pacto que “consolida un espacio de oportunidades y un futuro compartido”, según ha señalado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
El acuerdo político ahora alcanzado, que todavía debe ser ratificado por todas las partes, tendrá un impacto muy visual: “Desaparecerá La Verja, el último muro de la Europa continental”, ha celebrado Albares. No es solo un símbolo. En aras de “garantizar la prosperidad futura de toda la región”, el acuerdo prevé eliminar “la totalidad de las barreras físicas, los chequeos y los controles sobre las personas y mercancías que circulen entre España y Gibraltar, preservando al mismo tiempo el espacio Schengen, el Mercado Único de la UE y la Unión Aduanera”. Una medida que ha costado casi tres años encajar, pero que, confían todas las partes, “traerá confianza, seguridad jurídica y bienestar a los habitantes de toda la región, promoviendo una prosperidad compartida y unas relaciones estrechas y constructivas entre las autoridades gibraltareñas y españolas”.















