Lo de cruzar la Verja para comprar más barato en Gibraltar debería tener los días —o meses— contados. Una parte clave del acuerdo político definitivo alcanzado entre España, Reino Unido y la Comisión Europea el miércoles en Bruselas y que abre la vía a un pacto duramente negociado desde hace casi cuatro años es que Gibraltar deberá aplicar lo que denomina transaction tax, un impuesto sobre las transacciones que se acerque al IVA en la UE —régimen del que carece— que empezará por una tasa general del 15% cuando entre en vigor el acuerdo y que, con el tiempo, podría llegar al 17%.
“Desde el primer día, cuando el acuerdo entre en vigor, Gibraltar aplicará un gravamen que tendrá un tipo del 15%”, ha explicado una fuente comunitaria próxima a las negociaciones que comenzaron en octubre de 2021 y que redundaron en el anuncio realizado la víspera en la capital belga por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, su par británico, David Lammy, el comisario europeo Maros Sefcovic y el el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo. Este gravamen solo se aplicará a productos, no a servicios, especifica Bruselas.
Del texto final aún no se conocen muchos detalles. De hecho, tras el acuerdo político del miércoles, la Comisión debe ahora incluir los últimos flecos cerrados en esa ronda final al borrador del texto, que ya tiene, sin los copiosos anexos que lo acompañarán, unas 200 páginas. Sobre asuntos fiscales, uno de los puntos difíciles del acuerdo, no se ha dado hasta ahora gran detalle. En el comunicado conjunto consensuado, las partes se limitan a indicar que entre los “aspectos importantes” del futuro Acuerdo UE-Reino Unido se incluyen “compromisos de igualdad de condiciones” en varias materias, entre ellas, ayudas estatales y fiscalidad.















