El rechazo en 2021 al primer proyecto de ampliación de Barcelona-El Prat, con Pere Aragonès (ERC) en el Gobierno catalán y fuerte contestación social ante cualquier impacto ambiental, ha situado al segundo mayor aeropuerto de la red Aena muy rezagado frente a ampliaciones como la de Madrid-Barajas y al menos otros diez aeropuertos de la red española.

Antes del acuerdo entre Aena y la Generalitat, anunciado el lunes para elevar la capacidad de El Prat con 3.200 millones de euros de inversión, el gestor aeroportuario tiene en lista de espera importantes actuaciones en los dos aeropuertos de Tenerife (Norte y Sur), Alicante, Valencia, Palma de Mallorca, Málaga, Menorca, Ibiza, Lanzarote o Bilbao, además del grueso del proyecto de 2.400 millones de euros previsto para Barajas (1.700 millones para la ampliación de la T4 y T4 Satélite, y 700 millones para la T1, 2 y 3). En todos ellos se persigue mayor espacio y se trata de iniciativas que, en buena parte, deben estar presupuestadas en el tercer quinquenio regulado para Aena, el 2027-2031. La presión de los territorios en favor de la ejecución de las ampliaciones es alta, con cada uno de los proyectos en distintas fases de tramitación o ejecución.