La ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat tendrá que ganarse el visto bueno de la Comisión Europea. Por lo pronto, la institución que preside Ursula von der Leyen reclama a España que, antes de plantearse abordar la obra, aplique las medidas necesarias para cerrar el expediente que está en curso por el deterioro mediombiental que causó en el delta del Llobregat una anterior remodelación de la infraestructura aeroportuaria, hace más de veinte años. En concreto, el caso se remonta a 2004, cuando se inauguró la pista que ahora se pretende alargar, y Bruselas recuerda que mantiene desde 2021 un procedimiento abierto —relativo a esa anterior extensión del aeródromo— por la degradación del ecosistema, y exige una serie de compensaciones como condición indispensable para poder dar luz verde al plan de la nueva ampliación, presentado este martes por el president de la Generalitat, Salvador Illa.

Fuentes comunitarias, tras ser preguntadas por el caso, señalan que representantes del Gobierno catalán, Aena y la Comisión Europea se reunieron en Bruselas el pasado 2 de abril. El Ejecutivo comunitario “recordó durante el encuentro que, antes de seguir adelante con cualquier nuevo proyecto de ampliación del aeropuerto, las autoridades españolas deben aplicar plenamente las medidas necesarias para poner fin al procedimiento de infracción en curso”, según las citadas fuentes.