“La clave está en el papel de la Comisión Europea y allí será donde se le dará el golpe fatal al proyecto de ampliación de El Prat”. Con esta contundencia, el pasado 10 de junio, el portavoz parlamentario del grupo de Comuns, David Cid, señalaba el camino que tomarían para evitar que la iniciativa del Gobierno de Salvador Illa tirase adelante. Como Esquerra, que también se opone, los comunes forman parte del grupo europarlamentario de Los Verdes/Ale y ambas formaciones esperan que la ejecutiva de la bancada, este miércoles, haga suya la oposición al proyecto. Con ese aval, se actuará en dos frentes: exprimir el hecho de que aún no se ha cerrado el procedimiento de infracción generado por la pasada ampliación y denunciar los efectos sobre la que se está proyectando en la zona protegida de La Ricarda.

El plan europeo para boicotear la ampliación de El Prat de las dos formaciones de izquierda catalanas comienza este miércoles, con el debate en la Ejecutiva del grupo europarlamentario sobre el proyecto. Los Verdes/ALE tiene un total de 53 eurodiputados —son la sexta fuerza— y tanto ERC como Catalunya en Comú tienen una silla cada uno (Diana Riva y Jaume Asens, respectivamente). La bancada tiene como uno de sus principales objetivos “proteger el clima y el medio ambiente para las generaciones futuras” y de ahí que se dé por hecha la adopción por parte de todo el grupo de la bandera de defensa de la zona protegida de La Ricarda y el Remolar de las Filipines.