El aeropuerto de Barcelona-El Prat registró el año pasado un tráfico de más de 55 millones de pasajeros, lo que marcó un récord histórico y puso a la instalación al borde de su capacidad operativa. Hace años que entidades empresariales, patronales e instituciones económicas de Cataluña alertan de la necesid...

ad de adaptar el aeropuerto Josep Tarradellas a las necesidades del siglo XXI. El debate incluye cuestiones como si Barcelona puede aceptar más volumen de turistas, si la Generalitat debería asumir más competencias en la gestión de la instalación o si se debe intervenir en coordinación con los aeropuertos de Reus y Girona. El acuerdo presentado este martes por el president de la Generalitat devuelve el foco al razonamiento defendido por Aena: la ampliación de la pista es clave y desencalla la construcción de una nueva terminal.

¿Por qué es necesario alargar una pista?

El aeropuerto de Barcelona cuenta con dos pistas paralelas que actúan de manera segregada, una para aterrizajes y otra para despegues. También hay una pista diagonal que, por razones operativas y de seguridad, apenas se usa. La pista para despegues, la más cercana al mar, mide 2,6 kilómetros y la interior se alarga 3,3 kilómetros. La distancia de la pista corta no da suficientes garantías durante el despegue de aviones de fuselaje ancho (wide body) cuando van cargados de pasajeros y de combustible. Estos son los aviones que se usan para las conexiones transoceánicas.