Los niños y las niñas que llegan a educación primaria tienen habilidades similares en matemáticas al inicio de la escolarización y, sin embargo, se ha comprobado que a medida que pasa el tiempo, se desarrolla una diferencia en favor de los niños que influye en su rendimiento y participación en clase y que no tienen sus compañeras. Este fenómeno, conocido como brecha de género en matemáticas, aparece alrededor de los seis años y se atribuye a estereotipos culturales y a prácticas educativas que pueden reforzar desigualdades y provocar ansiedad desde edades muy tempranas.

Aunque ya existían esfuerzos por medir la brecha matemática con anterioridad en Estados Unidos y Eruopa, un estudio publicado este miércoles en la revista Nature con más de 2,7 millones de alumnos y alumnas en Francia muestra un dato preocupante que puede trasladarse a otros países del entorno europeo: la brecha matemática entre niños y niñas no existe al principio de la escolarización, pero avanza rápidamente solo cuatro meses después de que empiezan el colegio hasta un 0,20 en primer grado de primaria y se cuadruplica durante el segundo año sin importar la familia, clase, tipo de escuela o nivel socioeconómico al que pertenezcan. “Las diferencias de género en matemáticas reflejan principalmente la internalización del estereotipo sociocultural de que ‘las niñas son malas en matemáticas’. Sin embargo, aún es incierto dónde, cuándo y en qué medida este estereotipo se arraiga”, señala Pauline Martinot, coautora del estudio.