La cúpula del Tribunal Supremo ha mostrado este martes su “inquietud” por la reforma legal que impulsa el Gobierno sobre la forma de acceso a las carreras judicial. En un acuerdo adoptado por unanimidad por la Sala de Gobierno (integrada por la presidenta del Supremo, los presidentes de las cinco salas y cinco magistrados elegidos por sus compañeros), reprocha al Ejecutivo que, en vez de solucionar la falta de medios que asegura que sufre, impulse una reforma del acceso a la carrera que prevé cambios en las oposiciones y un proceso extraordinario para estabilizar a jueces sustitutos. “El acceso a la judicatura no precisa de reformas especiales sino de medidas de apoyo, como las becas, para preparar el proceso selectivo”, señala el texto del acuerdo.
El pronunciamiento de la Sala de Gobierno llega a menos de 24 horas del paro de 10 minutos convocado para este martes por todas las asociaciones de jueces y fiscales, menos las progresistas, contra las dos reformas vinculadas a la justicia anunciadas por el Gobierno: la de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que contempla cambios en la forma de acceso a ambas carreras y la que prepara al Ministerio Fiscal para la ley que deja en manos de los fiscales la instrucción de las causas penales.








