“La gran pregunta es cuándo se jodió el Perú, ¿no? Cúando se torció el mundo entero”, bromea la escritora (y periodista de EL PAÍS) Berna González Harbour, té en mano. “Pues creo que fue en 2016. Ese mismo año ganaría Trump, pero todo comenzó con el Brexit. Entonces el mundo se partió en dos: entre una mitad progresista, transformadora, y una mitad que añora lo antiguo, que se resiste a morir”. González Harbour (Madrid, 60 años) acaba de recibir las primeras copias impresas de Qué fue de los Lighthouse (Destino), su última novela, en la que ha querido radiografiar el mundo occidental, fragmentado e inmerso en la batalla del relato.

El libro va del mundo, pero todo tiene que ver con la familia que da título al libro. La novela comienza en 2016 con un funeral, el de Everett Lighthose, veterinario londinense y leal servidor de Su Majestad, que llevó las vacunas de animales a Tanzania cuando el país aún se llamaba Tanganica y era una colonia británica. En ese funeral, dos de los hijos de Everett, Arthur (científico) y Ben (famoso actor), pronuncian dos discursos sobre su padre en el que parece que hablan de dos personas distintas. La historia detrás del libro, por el contrario, nace en el año 2000, durante el entierro del abuelo de González Harbour, Harold Ernest (antiguo veterinario británico que llevó las vacunas de animales a Tanzania), en el que dos de sus hijos (un científico y un actor) pronuncian dos discursos en los que parece que están hablando de dos personas diferentes. Un momento. ¿Hasta qué punto es real la historia de la novela? “Digamos que los cimientos de la casa son reales, el germen es mi propia familia. Todo lo demás, las cortinas, los muebles, la pintura… es ficción”, cuenta González Harbour.