Las comunidades digitales cada vez son más capaces de reconocer la falta de ética y/o honestidad.

El llamado ‘marketing de influencers’ se enfrenta a un cambio de modelo en el que la confianza, la credibilidad y el criterio pesan cada vez más que el número de seguidores

La polémica contra los creadores de contenido significa un síntoma más del malestar de los jóvenes ante el nuevo modelo de las plataformas