El Ministerio de Defensa justificó los operativos señalando que los menores “eran combatientes”.

La entidad anunció una estrategia con la Fiscalía y otras autoridades para proteger a niños y adolescentes y sancionar a quienes los recluten.

Tres menores de edad murieron durante el segundo bombardeo a las disidencias ordenado por el gobierno De la Espriella.