«Siempre nos hizo sentir que jugábamos para algo más grande que nosotros mismos», afirman con emoción los noruegos recordando el legado dejado por Monarca más longevo de Europa

Su reinado, tras el fallecimiento del rey Olav en 1991, fue un largo ejercicio de continuidad, estabilidad y adaptación en una Noruega con una democracia plenamente consolidada.

El rey Harald ha muerto. �Viva el rey! La caracter�stica expresi�n ritual que tan bien define la continuidad del poder en toda Monarqu�a dado que el trono nunca queda vacante...