La región sudamericana atraviesa días de gran intensidad geológica. En sólo seis semanas, una secuencia de sismos de magnitudes significativas sacudieron Venezuela, Colombia y Perú, reactivando la pregunta sobre si estamos ante una cadena sísmica interconectada. Sin embargo, los científicos son tajantes: aunque la coincidencia temporal impresiona, los eventos son fenómenos independientes. El reciente sismo de 7,4 en Colombia —uno de los más graves de los últimos 50 años— y el movimiento de 7,2 registrado en Perú este jueves, se enmarcan en un escenario tectónico de una complejidad extrema. El profesor Carlos Alberto Vargas, de la Universidad Nacional de Colombia, explicó a medios internacionales que el país se asienta sobre una zona de convergencia donde interactúan las placas de Nazca, la sudamericana y la del Caribe.

El movimiento telúrico en Perú tuvo lugar tras otros recientes registrados en Venezuela, Japón, Colombia, Indonesia y España.

En menos de dos meses, estos dos países junto a Colombia sufrieron grandes sismos. Qué explica la seguidilla y cómo influye el Cinturón de Fuego del Pacífico en la región