La mudanza coincide con el intento de la Comunidad de deshacerse del inmueble que primero justificó como oficina y después negó que fuera a tener uso residencial

La presidenta se muda a una zona acomodada tras abandonar el barrio en el que creció y donde la Comunidad de Madrid compró el polémico apartamento con 199 metros de terraza

La mudanza coincide con el intento de la Comunidad de deshacerse del inmueble que primero justificó como oficina y después negó que fuera a tener uso residencial