Isabel Díaz Ayuso se ha instalado esta semana en una urbanización de Puerta de Hierro, según dos fuentes han confirmado a EL PAÍS. La presidenta ha dejado el piso de Chamberí que compartía hasta ahora con Alberto González Amador, un empresario que se hizo conocido por un supuesto fraude a Hacienda por el que va a ser juzgado en los próximos meses. La nueva vivienda de Ayuso es un piso de entre 130 y 150 metros cuadrados que se encuentra dentro de una urbanización de cuatro edificios con piscina y garaje. El alquiler de un apartamento de estas características en esta zona acomodada del noroeste de Madrid se sitúa entre los 2.500 y los 3.000 euros. Ayuso lo visitó hace dos semanas y, tras firmar un contrato de alquiler, se instaló este lunes. La presidenta cobra al año 103.090,32 euros brutos, según el portal de transparencia del Gobierno regional. El piso en el que hasta ahora vivía la presidenta con su pareja, en una sexta planta, se encuentra a la venta junto a otro que posee el empresario en el mismo edificio, un ático. La venta conjunta de las viviendas tiene un precio de 3,4 millones de euros. La noticia de que Amador había sacado a la venta sus propiedades surgió después de que este periódico revelara en exclusiva que el Gobierno que preside Ayuso compró en abril un ático por 6,3 millones de euros.La Comunidad de Madrid justificó la operación, de la que no había informado en ningún momento, con el argumento de que el ático iba a ser el despacho provisional de la presidenta mientras se realizaban unas obras en la sede actual, en Sol. Sin embargo, la vivienda, situada justo enfrente de la que vive su madre, no puede usarse ni como oficina ni como residencia presidencial, lo que aumenta el misterio de para qué se iba a utilizar realmente. La compra y las explicaciones erráticas posteriores han generado un revuelo político que ha complicado el verano a la presidenta con una crisis totalmente inesperada. Ayuso ha tratado de zanjar la polémica poniendo en venta por 6,7 millones de euros el ático, que se encuentra en el exclusivo barrio de Chamberí. El Gobierno regional asegura que el dinero obtenido se destinará al fondo abierto para la recuperación de las zonas de Madrid que se han visto afectadas por los incendios.Las mayores polémicas alrededor de Ayuso, que gobierna con mayoría absoluta desde 2023, tienen que ver con operaciones inmobiliarias. Cuando era candidata del PP en 2019 salió a la luz que en 2011 heredó un piso su padre, que todavía estaba vivo y había contraído una deuda con la Comunidad de Madrid por la que se arriesgaba a un posible embargo. Años después, en 2022, Amador adquirió un piso en la sexta planta en el barrio de Chamberí, en el que se instaló la presidenta. La polémica surgió porque el empresario compró mientras estaba siendo investigado por Hacienda por la comisión de un posible delito fiscal. (Amador ha cobrado en tres años 4,4 millones, según un informe de la agencia tributaria, de Quirónsalud, propiedad de Quirón, uno de los principales contratistas del Gobierno de Madrid). Un año después, Amador se hizo con un piso en la planta de arriba, que en un principio alquilaba con opción a compra. Que estos dos inmuebles hayan salido a la venta al mismo tiempo que la Comunidad compraba el polémico ático ha generado muchas suspicacias. La propia Ayuso se ha referido a ello. Dice que se trata de una coincidencia, que las dos operaciones no tienen ninguna conexión. La presidenta asegura que no tenía ninguna intención de vivir en esa casa. Las dudas podrían quedar despejadas si el Gobierno hiciese público el expediente que la empresa pública debió elaborar para ejecutar una compra de esta cantidad. Sin embargo, por ahora se niega a mostrarlo. Dice que lo enseñarán “de acuerdo a los tiempos de la administración”. Mientras tanto continúan las especulaciones de por qué se compró un inmueble de ese precio si no podía utilizarse para nada relacionado con la administración, quién autorizó la compra y por qué se eligió ese y no otro. El misterio en torno al ático de Chamberí continúa.