Entre los escombros y las réplicas que todavía sacuden a Colombia, tres argentinos le narraron a PERFIL su experiencia durante el terremoto que dejó al menos 287 muertos. Cali y Pereira concentran las escenas más duras de la tragedia por la que atraviesa el país desde el lunes pasado. Antonella es una joven cordobesa que vive en Cali desde hace cuatro años. “Cuando empezó a temblar, estaba en mi departamento en el que vivo con mi esposo y mi perrito. Estamos en un piso 8. Eran las 7:28 exactamente”, relató. Ambos estaban preparándose para empezar el día cuando empezó a sonar la alarma sísmica: “lo primero que hicimos fue correr”, recuerda, “bajamos por las escaleras, ocho pisos que fueron eternos”.

Viven en Cali, Manizales, Ibagué, Girardota y Caldas y dialogaron con LA NACION sobre los minutos en los que la tierra comenzó a moverse, las evacuaciones, los daños y la…

Roque Segre, argentino de 63 años radicado en Colombia desde 2012, estaba con su familia cuando comenzó el terremoto.