Carlos Arturo Patiño preparaba su desayuno, un café con arepa y huevos revueltos, cuando sintió la vibración del suelo. Enseguida, apagó la cocina y caminó hasta el baño, donde permaneció sentado, acurrucado, durante el minuto y medio que duró el terremoto de magnitud 7,4 que azotó Colombia.Esos 90 segundos, aseguró, le parecieron eternos: “Cuando estaba desacelerando, cuando creímos que ya iba a pasar, volvió otra vez con mayor intensidad, como un segundo remezón. Fue muy fuerte, fueron segundos que se hicieron una eternidad”.El colombiano aseguró que lo invadió una “angustia tremenda”. “Uno siente que todo se está cayendo y llega un momento donde uno definitivamente cree que ya no va a haber oportunidad de nada, que todo se va a caer”, expresó este colombiano, residente de Calarcá, municipio del departamento de Quindío, dos días después del sismo que ha causado al menos 273 personas fallecidas, más de 3.800 heridas y 377 desaparecidas.PublicidadSube a 265 la cifra de muertos por el terremoto de magnitud 7,4 en ColombiaPatiño, de 65 años, eligió esperar en el baño tras la experiencia del terremoto registrado 27 años antes —en 1999— en esa región cafetera. Desde entonces, la recomendación es refugiarse en ese espacio pequeño, debido a que “las paredes son muy juntas”, lo que, explicó, crea una estructura más firme que resiste mejor el peso y puede formar un área de protección si el techo cae.Al detenerse el movimiento telúrico, Carlos Arturo salió de su departamento, en el segundo piso de un condominio, que registró afectaciones, paredes agrietadas y problemas con el suministro de la energía y del agua. Los vecinos también salieron y ayudaron a evacuar a los adultos mayores con dificultad para caminar.Luego, Patiño avanzó dos cuadras hasta llegar a los departamentos de sus hermanas mayores, quienes vivían en el segundo y octavo piso de dos edificios cercanos. Ellas estaban asustadas y en shock, aseguró y comentó que algunos de sus enseres, como su televisor, radio, adornos, se dañaron al caerse de repisas.PublicidadPublicidadAl restablecerse las comunicaciones, confirmó que sus hijos y otros parientes también están bien y sin mayores daños materiales. En cambio, en la Alcaldía de Calarcá, donde labora como asesor en comunicación, sí se han reportado paredes caídas y afectaciones aparentemente estructurales.“En la oficina, todas las computadoras se fueron al piso, todos los archivos, las pantallas de televisión, las cámaras de grabación... No hemos podido ingresar al edificio por temor, por precaución”, relató Patiño, quien ahora presta sus servicios desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado en el edificio del Cuerpo de Bomberos de Calarcá.Terremoto en Colombia: rescatan a un niño tras 32 horas atrapado en la oscuridadDesde ese punto, narró que están coordinando las labores con el personal de la Alcaldía y voluntarios para atender las emergencias y a los damnificados. Asimismo, participan en el montaje del centro de acopio para recibir la ayuda humanitaria. Necesitan, especialmente, carpas, colchones y alimentos no perecibles.Actualmente, según Patiño, este departamento no tiene una cifra definida de damnificados porque continúan inspeccionando las viviendas y edificaciones de la ciudad. De acuerdo con información preliminar, en esta urbe habría al menos dos fallecidos, varios heridos y “muchos” predios con afectaciones.La iglesia Catedral, el cuartel de la Policía y la Alcaldía son tres de las edificaciones que reportan daños en su infraestructura. “Se está evaluando qué grado de afectación tiene (cada inmueble) para decidir si hay evacuación o traslado de la gente hacia albergues”, agregó.A nivel nacional, se han reportado 12.584 viviendas destruidas, 74.873 averiadas, 172 edificios colapsados, 2.198 centros educativos averiados y 631 centros comunitarios afectados, de acuerdo con el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).PublicidadPara Patiño, este terremoto se sintió “más intenso, más fuerte” que el registrado hace 27 años. Pero los daños en la región, aseguró, han sido “mucho menores” porque considera que se “ha mejorado mucho en la construcción sismorresistente” de viviendas: “El impacto no fue tan grande, a pesar de que la intensidad del terremoto, yo diría, fue superior a la de 1999”.¿Cómo ayudar desde Ecuador a los afectados por el terremoto en Colombia? Estos son los centros de acopio habilitadosLas réplicas que ha sentido, aseguró, “no han sido tan fuertes”, pero ha quedado la incertidumbre y el temor de que se reporten otros movimientos. “Se vive una época muy traumática, la gente se ve muy afectada emocionalmente y psicológicamente”, expresó. Hoy, tres días después del movimiento telúrico, considera que los colombianos de las zonas afectadas viven un proceso “muy complejo”, ya que “la gente no puede ingresar a sus casas (con daños), el comercio no funciona en su totalidad y las entidades bancarias también están cerradas; entonces se va generando un clima de mucha inestabilidad, de desasosiego”. 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