Contenido automatizadoTestimonios tras el terremoto en Colombia. Foto: iStock/ EFE.PERIODISTA12.08.2026 07:40 Actualizado: 12.08.2026 07:40 12.08.2026 07:40 Actualizado: 12.08.2026 07:40

Roque Segre, un argentino de 63 años que vive en Cali desde 2012, sobrevivió junto a su familia al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes.Después de comprobar que su vivienda había resistido el movimiento, salió con su hijo y un grupo de amigos hacia uno de los edificios derrumbados, donde pasó ocho horas colaborando en la remoción de escombros bajo las indicaciones de los equipos de emergencia. LEA TAMBIÉN Segre estaba levantándose en su casa cuando comenzó el sismo. Al principio percibió un temblor similar a otros que había experimentado durante sus años en Cali, pero rápidamente advirtió que el movimiento era más intenso. Su primera reacción fue llamar a sus hijos y llevar a la familia hacia el patio.“Uno no siente nada, solo busca que todos estén a salvo”, relató. Su vivienda, ubicada en una zona alta de Cali, resistió el terremoto sin daños estructurales de consideración.El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a ColombiaEl terremoto afectó distintas zonas de Colombia y provocó derrumbes, daños en viviendas y edificios, personas atrapadas y una amplia movilización de los organismos de emergencia. Cali estuvo entre las ciudades afectadas por el movimiento.Segre aseguró que el sismo se prolongó durante más de un minuto y medio. “Esto era el fin del mundo”, recordó. Para el argentino, nacido en Bahía Blanca y poco habituado a terremotos antes de instalarse en Colombia, la experiencia resultó inédita.Terremoto en Colombia: labores de búsqueda en Cali. Foto:Jaiver Nieto @jaiverpress / EL TIEMPO.“Para nosotros, para mí, que soy un bahiense, fue horrible. En la vida se movió nada en Bahía y que me sorprenda algo como esto... fue una locura realmente”, afirmó. LEA TAMBIÉN Ocho horas ayudando a remover escombros en CaliDespués de comprobar que su familia estaba a salvo, Segre decidió salir a colaborar. Cerca de las 10 de la mañana se dirigió con su hijo y un grupo de amigos hacia uno de los edificios que habían colapsado. No lo hicieron como especialistas, sino como vecinos que buscaban apoyar las tareas de emergencia.Edificaciones colapsadas por el terremoto de este lunes. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPOSegún su relato, alrededor de 500 voluntarios llegaron a concentrarse en aproximadamente media manzana. Se organizaron cadenas humanas para trasladar baldes con restos de concreto y otros materiales desde la zona del derrumbe hasta la calle.“Yo, como persona mayor, mujeres, jóvenes y adolescentes, además de todas las personas que quisieron sumarse, estábamos en una cadena”, explicó. Mientras unos retiraban escombros, otras personas distribuían agua, alimentos, guantes y gafas.Bomberos y rescatistas coordinaron el trabajo de los voluntariosLas labores fueron coordinadas por bomberos y grupos especializados de rescate. Segre señaló que los voluntarios seguían sus instrucciones y que las tareas se detenían cuando era necesario permitir el ingreso de perros de búsqueda de la Cruz Roja.“Después cada uno de los bomberos o de los hombres de rescate fueron los que indicaron las operaciones a seguir por las personas voluntarias que estábamos arriba removiendo escombros”, relató.Segre permaneció en el lugar hasta aproximadamente las seis de la tarde. “Fuimos a colaborar con mi hijo a un edificio que se cayó y con unos amigos también, a mover escombros, a hacer lo que se pudiera hacer y nos quedamos hasta las seis de la tarde. Ocho horas”, contó. Luego resumió lo ocurrido como “realmente, una catástrofe”. LEA TAMBIÉN La vida de Roque Segre en ColombiaSegre llegó a Colombia en 2012 junto con su esposa, después de haber vivido en España. Con el paso de los años dejó la ingeniería civil y comenzó a dedicarse a una finca de palta junto con socios.En Cali vive con su esposa, Daniela, y su hijo menor, Tomás, de 12 años. Su hijo mayor, Luca, de 20 años, estudia en Madrid y se encontraba de visita cuando ocurrió el terremoto.La solidaridad tras el terremoto en CaliTras el terremoto continuaron las tareas de búsqueda, rescate, evaluación de estructuras y asistencia a los afectados. Segre describió una ciudad con daños concentrados en diferentes sectores y resumió la situación con una frase: “La ciudad anda partida por pequeños lugares”.Entre los derrumbes y las tareas de emergencia, el argentino destacó la respuesta de los vecinos que se acercaron para colaborar con los rescatistas. “La solidaridad de la gente es increíble”, afirmó.La Nación (Argentina) / GDA. Más noticias en EL TIEMPO*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA), y contó con la revisión de la periodista. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.