Catalunya ha revisado la evolución del mercado de la vivienda en las primeras localidades en ser declaradas zonas tensionadas. En marzo de 2024, el Govern se convirtió en pionero al incluir en este listado 140 municipios. La medida tiene una duración de tres años a partir de los cuales pueden aplicarse prórrogas anuales. Este martes 28 de julio se ha confirmado que 22 municipios perderán esta protección al haber mejorado su situación. El resto, seguirán como hasta ahora.PublicidadSegún ha explicado la Generalitat, la noticia afectará a unas 634.171 personas. Entre las ubicaciones que han cumplido las condiciones para dejar de tener esta catalogación se encuentran ciudades como Lleida, Granollers, Reus o Mollet del Vallès. "Esto demuestra que el mecanismo del tope de precios funciona a la hora de contener el alza de precios y constituye una herramienta eficaz para hacer más asequible la vivienda", ha afirmado la consejera Sìlvia Paneque.Para obtener esta declaración, los municipios deben cumplir con alguno de los requisitos que marca la Ley de vivienda: o bien que las familias dediquen más de un 30% de sus ingresos al pago del alquiler o la hipoteca, junto con lo destinado a suministros básicos; o que el precio de alquilar o comprar haya experimentado un incremento acumulado de al menos 3 puntos por encima del IPC en los cinco años anteriores.Una vez se consigue entrar en el listado, tienen que aplicar una serie de medidas con las que se busca estabilizar el mercado residencial. Entre ellas, se limita el precio de los contratos de alquiler y, además, cuando el propietario sea un gran tenedor –que tenga cinco o más inmuebles– la mensualidad no podrá superar lo marcado por el Índice de referencia del precio del alquiler.Desde el Sindicat de Llogateres reconocen que la medida está empezando a dar sus frutos. "Basta recordar que en los últimos dos años el alquiler ha subido un 9,5% en los municipios sin regulación, mientras se mantenía congelado (-1,3%) en los municipios con regulación", señalan. Sin embargo, consideran "absurdo" dejar de aplicar la norma justo cuando está dando resultados.Publicidad"¿El mensaje para las inquilinas de Reus o Lleida es que ya no necesitan regulación de precios? ¿Que el dueño del piso les puede poner el precio que quiera? ¿Que ya no tienen un problema de vivienda?", denuncia su portavoz, Enric Aragonès. Desde la organización creen que deberían modificarse los criterios de la norma para evitar que haya municipios que "entren y salgan del listado cada año".Por su parte, el antropólogo urbano José Mansilla considera que es pronto para sacar conclusiones contundentes sobre la evolución de la norma. "Yo creo que todavía no hay un estudio contundente con el que decir que está funcionando o que no lo está haciendo. Sí estamos viendo que se contienen los precios, pero hay que ver más detenidamente si la reducción de oferta se debe a que la gente permanece más tiempo en sus casas o por otro tipo de cosas que no hemos visto. Los indicios son buenos, pero yo prefiero esperar y, sobre todo, ver qué pasa en zonas con un mercado muy agresivo como Barcelona, Bilbao…", explica.El experto recuerda que, en los últimos años, según se han ido incluyendo nuevas áreas, muchos fondos de inversión han decidido salir de Catalunya hacia otras zonas sin limitaciones. En un primer momento se detectó una fuga de inversiones hacia el coliving y los apartamentos de temporada, que también ha tratado de regularse. "Habrá que ver qué pasa al quitar las protecciones, si se puede volver al punto de partida, aunque de momento no estamos hablando de ciudades donde hubiera una gran incidencia de fondos internacionales", concluye Mansilla.PublicidadDe acuerdo a los últimos datos publicados por la Generalitat, en los dos primeros años de aplicación de las zonas tensionadas, los precios del mercado del alquiler han caído un 4,7% en la ciudad de Barcelona y un 1,3% en todas las zonas de mercado tensionado declaradas. Además, en ese período el parque de alquiler habitual ha crecido en 20.994 contratos.Una de las principales críticas que se ha hecho al tope de los precios es que reduce la oferta de vivienda. Desde el Ministerio de Isabel Rodríguez llevan tiempo insistiendo en la importancia de diferenciar entre el flujo de vivienda y el stock de vivienda, es decir, tener en cuenta cuántas personas viven de alquiler y no los contratos nuevos.Esta es una de las principales defensas del experto en vivienda Javier Burón, aunque reconoce que pueden generarse algunas barreras para quienes buscan alquilar por primera vez. "No hay que caer en el juego de ver cuántas viviendas hay en oferta y compararlas cada trimestre. La clave es el número de familias que viven en alquiler y esa variable no para de crecer", insiste.El mapa de zonas tensionadas sigue creciendoYa son más de 300 los ayuntamientos a los que se ha aplicado la declaración de zona de mercado tensionado, extendiéndose a más 9,3 millones de personas, según datos aportados por el Ministerio de Vivienda. La gran mayoría de ellos se encuentran en Catalunya, que aprobó la última inclusión el pasado martes. Para esta comunidad el saldo es positivo, ya que aunque salen 22 localidades, entran 53.El resto se dividen entre otras cuatro autonomías: Navarra, Euskadi, Galicia y Asturias. En Navarra ya existen 21 zonas tensionadas que fueron incluidas en bloque el 31 de julio de 2025. En Navarra, el precio del alquiler ha descendido un 8,6% en los municipios declarados como zona de mercado tensionado, al tiempo que se mantiene el ritmo de contratos firmados. En toda la Comunidad Foral, casi 9 de cada 10 contratos de alquiler habitual que se firman son en zonas tensionadas.El Gobierno vasco, en cambio, está aplicando la norma poco a poco. Actualmente hay 18 los municipios con esta declaración, habiéndose incluido este martes Basauri. Según los datos más recientes de Guipuzkoa, que concentra gran parte de estas localidades, en las zonas tensionadas los alquileres han bajado un 3,5% y el número de contratos activos ha crecido un 3,2%.En el caso de Galicia, la única comunidad del PP en aplicar la medida, A Coruña consiguió este reconocimiento en julio de 2025 y este martes lo ha logrado Santiago de Compostela. En esta misma jornada se han incluido por primera vez ciudades asturianas: los barrios de La Arena y Cimadevilla, de Gijón; el barrio de La Magdalena; de Avilés; Luanco; y los núcleos de Nueva, Poo, Barrio y Celorio, en Llanes.

La regulación, que finaliza en el 2027, se extenderá un año más en Catalunya

Salen de la regulación Mollet del Vallès, Granollers, Reus o Lleida y entran Martorell o Sant Andreu de la Barca