Es la primera vez que se registra esta intensidad desde el terremoto de la península de Noto en 2024, que dejó unos cuatrocientos muertos.

Tras el movimiento telúrico, la JMA emitió una advertencia de tsunami para tramos del litoral, con previsión de olas que podrían llegar a un metro de altura

El sismo alcanzó el nivel máximo de intensidad en la escala japonesa y obligó a desplegar equipos de rescate ante el colapso de viviendas.