La actividad sísmica no cesa en el suroeste de Japón después del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió este martes Kumamoto y ha provocado varios muertos, además de importantes daños materiales. Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de los desperfectos, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha avisado de que es muy posible que haya nuevos terremotos con una intensidad comparable a la del movimiento principal en esta semana. El terremoto se registró a las 16:27 horas con epicentro en la región de Kumamoto y un hipocentro situado a unos 16 kilómetros de profundidad, un dato que la agencia revisó tras una estimación inicial de 10 kilómetros. El mecanismo focal preliminar apunta a una falla de desgarre con un eje de presión orientado de este-noreste a oeste-suroeste. La sacudida alcanzó una intensidad máxima de 7 en la escala sísmica japonesa en la ciudad de Uki y en la localidad de Hikawa, ambas en la prefectura de Kumamoto. Además, se registraron intensidades comprendidas entre 6+ y 1 en un amplio territorio que abarca desde la región de Hokuriku hasta Kyushu. La secuencia sísmica posterior está siendo especialmente intensa. Según el balance difundido por la Agencia Meteorológica de Japón a las 20:00 horas del martes, desde el terremoto principal se habían contabilizado 61 réplicas con una intensidad de al menos 1 en la escala japonesa. De ellas, tres alcanzaron intensidad 5 débil, siete llegaron a intensidad 4, diecisiete registraron intensidad 3, diecinueve intensidad 2 y otras quince intensidad 1. La agencia también informó de que en la prefectura de Kumamoto se observaron movimientos sísmicos de largo período de nivel 4, un fenómeno que puede hacer oscilar durante más tiempo edificios altos y otras estructuras de gran tamaño. Los expertos explicaron durante la rueda de prensa que la actividad sísmica continúa siendo "muy activa" y recordaron que este tipo de secuencias son habituales tras un terremoto de gran magnitud, aunque recordaban que no se puede predecir exactamente cómo será en los próximos días. La advertencia de la Agencia Meteorológica de Japón La principal preocupación de los especialistas no es el terremoto que ya se ha producido, sino la posibilidad de que llegue otro de características similares. La Agencia Meteorológica de Japón recordó que esta región ya vivió episodios en los que un gran terremoto fue seguido por otro de intensidad comparable pocos días después. "En las zonas donde se han registrado fuertes sacudidas existe la posibilidad de que se produzcan terremotos con una intensidad máxima de hasta 7 durante alrededor de una semana", señaló el organismo. "Los terremotos fuertes suelen producirse entre dos y tres días después del movimiento principal", advirtieron los responsables de la JMA, que recomendaron permanecer atentos a la información oficial y tener preparados los planes de evacuación. Además, los expertos subrayaron que el área afectada por esta actividad sísmica es muy extensa. Esto significa que un futuro terremoto podría provocar un movimiento incluso más intenso que el registrado ahora en determinadas localidades, dependiendo de su ubicación exacta y de su magnitud. "La zona afectada por esta actividad sísmica es amplia y, dependiendo del lugar donde se produzca el terremoto y de su tamaño, el temblor podría ser más fuerte que el ocasionado por este seísmo de magnitud 7,1", explicó la agencia. Riesgo de derrumbes, deslizamientos y tsunamis La JMA avisó también de que el riesgo de derrumbe de viviendas y de deslizamientos de tierra ha aumentado considerablemente en las zonas donde el terremoto fue más intenso. Por ello, pidió evitar edificios dañados, laderas inestables y cualquier área considerada peligrosa, especialmente si se producen lluvias en los próximos días. "Eviten acercarse a zonas peligrosas salvo que sea absolutamente necesario y extremen las precauciones ante la actividad sísmica y las previsiones de lluvia", indicó el organismo. La agencia recordó además que parte de la actividad sísmica se desarrolla cerca del mar. Si llegara a producirse un terremoto de gran magnitud con epicentro submarino, podría generarse un tsunami. "En caso de un terremoto importante bajo el lecho marino, es necesario tener en cuenta el riesgo de tsunami", advirtió la institución. El precedente de Kumamoto preocupa a los expertos Las autoridades están tan en alerta porque pocos han olvidado los terremotos que ya sacudieron Kumamoto en 2016. Entonces, la región sufrió dos terremotos de intensidad 7 separados únicamente por dos días, una circunstancia que los especialistas citaron expresamente durante la comparecencia para explicar que un gran terremoto no siempre es el último de una secuencia. Aunque los expertos recalcan que cada episodio sísmico es diferente y que no puede predecirse cuándo ni dónde ocurrirá el próximo movimiento, consideran suficiente este antecedente para pedir a la población que no relaje las medidas de autoprotección. Otro aspecto que mantiene en alerta a los científicos es la proximidad del epicentro a dos importantes estructuras geológicas: la zona de falla de Futagawa y la zona de falla de Hinagu. La Agencia Meteorológica explicó que ambas se encuentran muy cerca del área donde se originó el terremoto y continúan siendo objeto de seguimiento para comprender cómo evolucionará la actividad sísmica. La actividad sísmica no cesa en el suroeste de Japón después del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió este martes Kumamoto y ha provocado varios muertos, además de importantes daños materiales. Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de los desperfectos, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha avisado de que es muy posible que haya nuevos terremotos con una intensidad comparable a la del movimiento principal en esta semana.